**Elaborado por: David Gutierrez Peláez: Estudiante último semestre del programa de Administración de Empresas Turísticas y Hoteleras de la Universidad del Magdalena, con 7 años de experiencia como instructor de buceo PADI, actualmente cursando el Diplomado de estrategias de comunicación digital y desempeñándose como gerente comercial de la Tienda de Buceo el Rodadero donde lidera los procesos de renovación de marca y aplicación de las Normas Técnicas Sectorial de calidad y sostenibilidad turística. Habla fluidamente inglés y portugués. Deportista extremo y curioso cultural.
El
presente trabajo pretende analizar el impacto del turismo en la economía global
y su aporte al desarrollo de las naciones, para entrever cuáles son las
dinámicas que presenta este sistemas de actividades y si a escala global está
generando una verdadera ayuda al surgimiento de los pueblos en vía de desarrollo
o por el contrario se ha sumado a la gran maquinaria de dominio de las naciones
del norte sobre las menos favorecidas.
En
el mundo la industria turística destaca hoy en día como un potente empleador
generando 1 de cada 11 empleos, contribuyente al 9,8% del PIB mundial, además de permitirle a países
en vía de desarrollo dinamizar sus economías para jalonar su desarrollo (WTTC, 2015). Estos argumentos son utilizados
por gobiernos y organismos en todo el mundo para impulsar el crecimiento de
este sector. Son tales las bondades de este rubro que ante la identificación de
los impactos negativos que este puede traer para las comunidades locales y el
medio ambiente se han desarrollado nuevas alternativas de turismo, las cuales
fomentan un mejor aprovechamiento de los recursos y distribución más equitativa
de los beneficios de esta actividad.
Lamentablemente
no es la primera ocasión en la que nuevas industrias, sectores económicos o
innovaciones tecnológicas se han anunciado al mundo como la solución si no
todos, por lo menos si de la mayoría de los problemas de la humanidad, ejemplo
de esto es la llamada “revolución alimentaria” impulsada principalmente por la
multinacional Monsanto, la cual pretende solucionar la hambruna mundial con la
utilización de cultivos transgénicos además de una gran carga de petroquímicos
los cuales han incrementado nuestra capacidad de producir alimentos pero a un gran
coste medioambiental, social y de salubridad que aun hoy en día no son
totalmente entendidos además de haber fallado en su promesa de curar el hambre
mundial (OCA, 2015)
¿Es
el caso del turismo similar?, para responder a esto se puede analizar en
primera instancia la constitución de la balanza de pagos turística, la cual
analiza las relaciones económicas que genera el turismo en un territorio. Esta
toma el turismo receptor (gasto turístico realizado por no residentes en el
país) a forma de exportación, y el turismo emisor (gasto turístico de los residentes
en el territorio en otros países) a forma de importación para analizar si hay
un déficit o superávit turístico (Cid, 2013). Además de esos dos factores
también se analiza la inversión extranjera en el país como otro factor pero
como señala la autora es realmente difícil medir los ingresos reales ya que a
menudo se utilizan y combinan diferentes instrumentos como encuestas y datos
sobre las formas de pago para hacer un estimado.
Otro
factor que no es contemplado en este cálculo es el rendimiento de las
inversiones extranjeras que salen del territorio donde se establecen las
compañías foráneas, factor clave cuando se habla de sostenibilidad y reinversión
en los destinos.
Lo
anterior da a entender que aunque existen mediciones reales del impacto
económico que genera el turismo en el mundo, no es muy claro en “donde” quedan
estos grandes capitales ya que de la misma forma en que se pregona un
crecimiento y expansión del mercado turístico al volverse global, esto no ayuda
a acentuarlas grandes diferencias entre los países desarrollados y en vía de
desarrollo. Alveter y Mahnkopf citado en (Dachary & Burne, 2004) señalan al respecto que Estados
Unidos acoge casi una octava parte de los beneficios totales de este mercado mientras
el bloque Europeo, absorbe más del 50% de los ingresos totales (OMT, 2007)
Siguiendo
un ejemplo que resalta las grandes transformaciones que puede tener un destino
al volcarse a ciertas formas de turismo es el caso en Costa Rica expuesto por el
(Jordan, 2013) (Center for Resonsible Turism) en
el documental “The Goose with the Golden Eggs: Tourism on Costa Rica’s Pacific
Coast” en el cual se analiza la evolución del turismo en la zona de Guanacaste
provincia de Osa contrastando el desarrollo de turismo de lujo con grandes impactos
sociales y ambientales con operaciones de ecolodges y emprendimientos locales
que son más beneficiosos ara el destino, la comunidad y el medio ambiente. Este
documental deja entrever como incluso Costa Rica que es conocida como la
capital mundial del ecoturismo puede ser susceptible a ceder a las presiones de
grupos económicos extranjeros que bajo la bandera del crecimiento económico han
instalado sus operaciones en el destino generando más impactos negativos que
beneficios en el destino.
Es
así como a pesar del crecimiento del sistema turístico no contrasta mucho de la
situación que se observa en muchos otros sectores económicos. El caso de la
agricultura mexicana señala que la globalización ha abierto nuevas
oportunidades de mercados e ingresos pero estos han sido capturados por agentes
económicos poderosos y minoritarios además el proceso conduce a una agudización
de las desigualdades en una sociedad ya muy desigual (Rello, 2006); igualmente Gudynas (Gudynas, 2009) indica en su crítica a la CEPAL
respecto a la inserción internacional y desarrollo latinoamericano que se ha
agudizado la dependencia y subordinación exportadora, e incluso la inserción
internacional que descansa en los sectores extractivos llega a determinar y
condicionar las políticas económicas nacionales, y tiene fuerte incidencia en
la gobernabilidad.
Se
observa entonces que el turismo a pesar de ser el principal empleador del mundo
y otras características antes mencionadas no confirma ser un verdadero motor de
desarrollo social para las economías emergentes, pareciera más bien cumplir con
fin de dar continuidad a la dominación de los países desarrollados como señala Nash
citado en (Dachary & Burne, 2004):
Los
turistas como los demás representantes del comercio mundial, son agentes de
contacto ente culturas asimétricas e interdependientes; son inductores al cambio principalmente en
las regiones menos desarrolladas del planeta (p.305).
En
el mismo texto Dachary y Burne señalan el gran atractivo del turismo como uno
de sus nichos de inversión por su dinámica y capacidad de reposición de
inversiones en un tiempo record respecto a la industria tradicional (Dachary & Burne, 2004).
A
pesar de todo esto hay que destacar que existen casos exitoso de desarrollo
sostenible que han llegado a romper con este esquema a niveles locales
generando beneficios a las comunidades de acogida sin impactarlas negativamente
ni deteriorar el medioambiente. Rain Forest Alliance es una organización que apoya activamente a
emprendimientos que busque guiar sus operaciones hacia formas sostenibles
creando alianzas entre entes gubernamentales, comunidades locales, guiando a
los empresarios en la implementación de planes de gestión, ayudando a la
capacitación de la población local, verificando la correcta implementación de
las medidas y promocionando los destinos que han cumplido con estándares de
sostenibilidad (RFA, 2013)
Dentro
del desarrollo de estos emprendimientos cabe resaltar no solo el cambio dado en
los destinos, sino la intención de generar conciencia sobre el cuidado medioambiental
y el apoyo a las economías locales a través de la experiencia turística, rompiendo
realmente con el esquema de turismo depredador para intentar al menos que los
turistas acojan el aprendizaje generado en su experiencia y lo lleven a su
lugar de origen, en vez de transformar social,
cultural y la infraestructura, un destino para que sea agradable a los
visitantes.
Se
entrevé entonces dos posiciones encontradas en el desarrollo del sistema
turístico, un gran interés de las grandes economías muchas veces
transnacionales por explotar cada vez más y mejores destinos con el único
propósito de aumentar su rentabilidad, esta posición presiona por la
liberalización de los servicios en el comercio internacional en pro de la
expansión de sus fronteras. Por otra parte están los destinos, que ven al
turismo como una fuente de ingresos fácilmente aprovechables pero muchas veces
desconocen sus verdaderos impactos y no cuentan con las posibilidades de ser
realmente competitivos en un mercado internacional. Entre estos dos grandes
actores se pueden identificar los gobiernos tanto nacionales como locales. Son
estos quienes realmente tienen un poder más decisivo en la planeación del
desarrollo turístico y son las que deben mediar entre estas.
Para
concluir se destaca que el turismo en contraste a otras actividades económicas
es sumamente difícil de medir, ya que por las razones antes expuestas resulta
mucho más difícil determinar el verdadero impacto económico de los turistas que
visitan un territorio que por ejemplo, la entrada de divisa generadas por la
exportación de granos o la venta de barriles de crudo que tiene formas de
medición mucho más claras, esto sin mencionar otras variables como la
informalidad y la conexión del sistema turístico con muchas otras áreas
productivas.
Debido
a esta gran dificultad de establecer los verdaderos beneficios económicos,
sociales y medioambientales del sistema turístico los destinos actuales,
surgentes y territorios con potencialidad turística deben tomarse muy enserio
la planificación de este sector, el establecimiento de medidas claras y
sistemas de verificación confiables, para lo cual no solo el apoyo
gubernamental es vital sino el compromiso y articulación de todos los actores
involucrados en la cadena de valor del turismo para generar no solo empresas
sostenibles y competitivas sino destinos agrupados en clúster concretos y
organizados que generen un verdadero desarrollo sostenible de las comunidades
de acogida.
Bibliografía:
.
Dachary, A. C., & Burne, S. M. A. (2004). Globalizacion
y Turismo ¿dos caras de una misma moneda? Estudio
y persectivas del turismo, 13.
OCA. (2015). Health and Environmental Impacts
of Monsanto's Roundup Pesticide. Retrieved
31 de mayo de 2016, 2016, from https://www.organicconsumers.org/old_articles/monsanto/roundup.php


